martes, 29 de marzo de 2011

Deséame








Deséame. Recorre con tu lengua cada poro de mi piel.  Une una vez más tu cuerpo al mío y disfruta de mí, que yo disfrutaré de ti.
No digas nada, solo quédate en silencio y goza, ponte cómodo, mis manos se desinhiben totalmente.
Siéntete libre a través en mi cuerpo. Empápate de mi atrevimiento. Para mi tu piel es un tacto que hechiza.
Háblame de tus fantasías. Hazlas conmigo. Tómame donde más te plazca, y por dónde te plazca también, no importa; sólo me interesa que lo hagas.
Revolcarme contigo es uno de los placeres más grandes.; ya sea suave o salvaje, tierno o sin miramientos, me da igual.
Las palabras pasan a ser un enorme aliciente, susúrrame, háblame, pídeme... y la piel siente un escalofrío  gritando ser acariciada.
Mis labios ordenan; incéndiame con tu boca,  bésame, báñame con tu lengua, muérdeme suavemente, tu piel  exige ser explorada. Mi boca desbordada por la necesidad de tu sabor, por las ansias de sentir tu sexo ardiente y su plenitud entrar en mi boca lenta y suavemente para entregarse de este modo a disfrutar del placer que mis labios y mi lengua puedan brindarle.
Nos perdemos el dominio del juicio y somos un solo cuerpo que busca saciarse  en un  balanceo  de ritmo lento que se torna  cada vez más frenético. El ritmo de la perfecta simbiosis.
Sentir que me penetras, sentir que te recibo. Dame más de ti, yo te doy todo de mí, vas a hacerme gritar, vas a hacerme disfrutar, vas a hacerme temblar. Tendrás lo que quieras, lo sabes, no paras, y no puedo más, y sigues, y me matas, y me comes, y me lames, y continúas, me tienes y te tengo, y ahí está, ahí está…





2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ufff, ya tenía ganas de leerte. Te echaba de menos. Genial, como de costumbre...

Anónimo dijo...

Ufff... cada día te superas... me encanta... y me recuerda...





"¿Es sucio el sexo? Sólo cuando se hace bien". - Woody Allen